La marca

Piensa en un vinilo. Nadie compra uno solo por el audio —Spotify suena igual o mejor—. Lo compras porque se colecciona, se exhibe, y la funda ya es un objeto bonito. Un PixelFrame es eso, pero para tu pared: lo armas, lo cuelgas, y lo que ve la visita no es una lámina más. Es algo que hiciste tú.

Un PixelFrame terminado, colgado en la pared de un departamento

Proceso

Armarlo es la mejor parte, no el peaje para llegar al cuadro. Un par de horas para desconectarte, poner música y ver cómo la imagen va apareciendo pieza a pieza.

Autoría

No buscamos que digan "qué lindo cuadro". Buscamos que tú digas "lo hice yo". Esa frase es todo el punto.

Cultura

Cada diseño tiene una referencia a la música, el arte o la cultura. Si la pillas al tiro, suma. Y si no, funciona igual: se ve bien donde lo pongas y punto.

Precisión

Si te llega una pieza de menos o un color que no calza, fallamos nosotros. Por eso revisamos cada kit como si fuera para nuestra propia pared.

Varias cajas PixelFrame apiladas como vinilos

Todos los diseños comparten la misma caja-marco. Eso te deja decidir qué hacer con cada uno: colgarlo en la pared, dejarlo parado sobre una mesa junto a otros, o guardarlo en su caja y sacarlo cuando se te antoje.

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