El proceso
Comprar un cuadro hecho es fácil. Armarlo tú, pieza por pieza, es otra cosa. Esto es lo que pasa entre que abres la caja y lo dejas donde más te guste.
- 1
Arma la placa
Pones las 1.024 piezas sobre la placa, color por color, siguiendo la guía. Una o dos horas. Pon buena música: es la parte entretenida, no un deber.
- 2
Coloca la placa en la bandeja
La placa lista calza justa en la bandeja-marco. Cero pegamento, cero stickers que pelar: la pura fricción la deja fija.
- 3
Cierra el marco y a su lugar
Cierras el marco —el mismo que venía mostrando la portada— y ahora enmarca lo que armaste tú. Atrás trae ganchos para colgarlo, pero también se sostiene parado sobre una mesa o repisa. Tú eliges dónde luce.
Un marco, dos vidas
Cuando llega, el marco viene mostrando una portada impresa del diseño: ya se ve como un regalo sin que armes nada. Cuando terminas, ese mismo marco pasa a enmarcar tu mosaico. No hay marco que sobre ni que se bote: siempre fue el mismo, solo cambió lo que lleva adentro.
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