Ocho, por ahora. Mismo formato de 32×32, misma caja-marco. Elige el que te tinque y el resto lo pones tú.
Van Gogh puso los remolinos. Tú pones las 1.024 piezas.
La ola de Hokusai, rompiendo en tu muro en vez de en Japón.
Una planta que nunca hay que regar.
Luz blanca que entra, arcoíris que sale.
Oro, negro y un brillo medio robótico.
Calor en la pared, todo el año.
Pastel, sin ser dulzón.
De una galaxia muy, muy lejana a tu muro.